“La Energía en Berlín es muy especial”

Como todas las carreras, cada una tiene su historia, y cada historia tiene una protagonista, y correr un maratón no es la historia de un día, es la historia de un par de meses, o quizá años, para poder llegar a la ansiada meta.

Aquí les contamos la historia de una seca! La Cata Gerstle, una triatleta que ama hacer deporte por sobre todas las cosas pero lo que mas le gusta del deporte, es que sea compartido ?

Esta carrera fue para mí algo muy distinta a lo que esperé y planifiqué. Hace muchos años no competía en una maratón y la verdad es que a pesar de ser triatleta, nunca fui fan del running. Cuando me inscribí lo hice motivada por el desafío, por estar 20 semanas dedicada a algo que no me encantaba, y poder sacar lo mejor de mí. Además, poder estar con JI en lo mismo me motivó mucho, disfrutando y vibrando con estas experiencias, me encanta. Compartir debe ser por lejos, lo que más me gusta del deporte.
20 semanas antes empecé el proceso, con mucha ilusión, con un nuevo club, nuevo entrenador y un grupo atómico, Runnit. Este proceso fue distinto a cualquier otro: por el apoyo que sentí, por cuánto lo disfruté, y por la evolución que vi en mis tiempos. ¡Estaba motivadísima! Fue entretenido además porque como todo proceso largo, tuve desafíos. Además del exceso de pega, tuve complicaciones típicas de mujeres relacionadas al Core y una mala base de estabilidad en mi cuerpo. Todo eso lo superé, y seguí mejorando. me sentía entonces mucho más fuerte, motivada, y feliz. Disfruté como nunca antes estas 20 semanas, fui muy disciplinada, matea, me asesoré, exprimí a mis kines, a mi entrenador y a mis amigas expertas en maratones. Todo iba perfecto hasta que un mes antes (21km de Buenos Aires), sentí un dolor que iba a terminar en lo que fue una bursitis, lesión muy dolorosa, y fome. Así, estuve casi parada las últimas tres semanas antes de la carrera. Con miedo y mucha incertidumbre. 

El día de la carrera para mi tenía todas las emociones propias de un día así de especial. Nervios previos, ansiedad, ganas de saber “cómo respondería mi pierna”, y muchísimas ganas de cruzar esa meta y llevarme la medalla a Chile. Y así fue.

Era muy poco probable que la lesión no apareciese. Así es que partí 10seg más lento que lo planeado los primeros 10km.! Los disfrute! La carrera es maravillosa y la cantidad de gente también, la energía en Berlín es muy muy especial. En el km11-12 me vino el pinchazo que estaba esperando y con la mente muy fría, aplique remedios, baje el ritmo y me tomé todo lo que tenía en el kit de emergencias. Desde ese minuto supe que no sería “la carrera de mi vida”, pero estaba completamente segura de que iba a llegar a la meta. Costase lo que costase y me demorase lo que me demorase…. El dolor era fuerte y me costaba mucho seguir corriendo. Pero al mismo tiempo, me preocupé sólo de visualizar la meta y hace valer cada uno de los esfuerzos que hago día a día para poder estar ahí.

Era muy poco probable que la lesión no apareciese. Así es que partí 10seg más lento que lo planeado los primeros 10km.! Los disfrute! La carrera es maravillosa y la cantidad de gente también, la energía en Berlín es muy muy especial. En el km11-12 me vino el pinchazo que estaba esperando y con la mente muy fría, aplique remedios, baje el ritmo y me tomé todo lo que tenía en el kit de emergencias. Desde ese minuto supe que no sería “la carrera de mi vida”, pero estaba completamente segura de que iba a llegar a la meta. Costase lo que costase y me demorase lo que me demorase…. El dolor era fuerte y me costaba mucho seguir corriendo. Pero al mismo tiempo, me preocupé sólo de visualizar la meta y hacer valer cada uno de los esfuerzos que hago día a día para poder estar ahí.

En el km 17 se pone a llover fuerte y no paró más. Estaba EMPAPADA, pero como ya no estaba haciendo el tiempo de mis sueños, pude disfrutar la lluvia, valorar es esfuerzo y motivación de la gente haciendo barra, y hacer lo que no siempre podemos hacer en una carrera: “disfrutar”. Igual no puedo decir que iba 100% feliz. Tenía un poco de pena y rabia porque hice un proceso muy bueno y muy lindo. Me re-encanté con el running (que nunca me había gustado mucho), entonces en ese minuto, encontraba injusto no poder coronar el proceso como (yo) creía que lo merecía…

Finalmente me propuse sacar lo mejor de la experiencia y eso creo que hice. La terminé con un poquito de amargura, pero a la vez orgullosa. Orgullosa de haber bloqueado ese dolor, de no haber puesto una excusa, y orgullosa de mi JI que estaba segura había hecho un tiempazo. Crucé la meta muy emocionada, llena de gente (cada uno con su propia historia, y eso me encanta). 

Y eso era. Una maratón para recordarla, con un proceso que fue muchísimo más especial que la carrera en sí. Con una experiencia más para coronar, compartir y guardar.

Me encantó la experiencia, estoy feliz de haberla vivido. Feliz con mi medalla y mucho más feliz con JI, su tiempo y su incansable energía por motivarnos a sacar todos los días o mejor de nosotros.

Con amor Runbella❣️

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